Y llegué…

Llegué a donde saludar y despedirse es obligatorio.

Llegué a donde el café es casi tan importante como el agua..

Llegué a donde los viniles tienen un lugar especial.

Llegué a donde hay wookis que toman birra y otros que comen galletas de alga.

Llegué a donde las palabras basom, -she said- y baby son parte del vocabulario general.

Llegué a donde el doble sentido está a la orden del día.

Llegué a donde todos somos wookis pero cada uno es diferente.

Llegué a donde tengo 3 apodos diferentes y tuve que aceptarlos.

Llegué a donde imitan mi voz y les sale a mejor a ellos que a mí.

Llegué a donde si te vas, perdés la silla (literalmente).

Llegué a donde todos son bienvenidos mientras vengan con buena vibra (como Paquito).

Llegué a donde si se hunde uno, nos hundimos todos; porque somos equipo.

Llegué a donde se aprende a ser un mejor wooki cada día.

Llegué a donde todos se vuelvan tus amigos y hasta hermanos.

Llegué a donde ser un wooki es más que ver Star Wars.

¡Y sí! llegué a donde la fuerza está con todos… aquí es Wooki y soy una de ellos.

PD: Sólo no tomo café.