La gente sabe lo que l̶e̶ ̶g̶u̶s̶t̶a̶

LA GENTE SABE LO QUE NO LE GUSTA, pero no sabe lo que le gusta.

Y es cierto ¿o no?

Imagínese que hay un nuevo sabor de helados que se llama “GUACALA“. ¿Le suena rico? 

Probablemente no, pero lo más seguro es que le intrigue de qué está hecho.

Entonces -y aquí es donde se pone interesante- digamos que no puede saber a menos de que lo pruebe. 

En este punto le vamos a pedir que piense que haría usted, ¿lo probaría o no lo probaría?

Si dijo que lo probaría: Va a saber si le gusta o no. Y va a poder emitir un juicio personal.

Si dijo que no lo probaría: Va a confiar en las opiniones de otros… Y por ende no puede estar completamente segur@. (lo que comprueba este titular).

 

lagente

La lección que nos ha dado pensar en hipotéticos como GUACALA, y sobre todo cuando nos ha tocado crear marcas y su imagen desde cero, es que en cualquier respuesta existe una gran oportunidad.

Podríamos hacer la analogía de cómo los públicos en el fascinante mundo del mercadeo funcionan como las personas en un colegio, ya que existen jerarquías de opiniones en muchas categorías: Las personas que van a todas las fiestas y los que prefieren reunirse para jugar videojuegos, los deportistas y los artísticos, los obedientes de las reglas y los rebeldes, la gente bonita y la gente fea, los que luchan por pasar matemática y los que pelean por ser la mejor nota de clase, etc,etc,etc…  Y la opinión de cada grupo social puede ser importante en un determinado tema.

Por esto es tan importante, antes de DECIR LO QUE SEA, SABER A QUIÉN DECIRSELO. Porque seamos honestos, si su amor del colegio le hubiera dicho que ama comer GUACALA, y le ofrece una probadita. Lo que haya contestado arriba no importa…  en ese instante GUACALA es DELICIOSO.

 

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(llévela puesta)